Langunberto: Que se yo, es tu amigo
Sus palabras sonaban raras y frías. Una vez que llegamos al lugar me quedé paralizado: Todas personas raras, como de otro mundo.
Langunberto: Che bueno, vamos a ver que onda
Comprendí que querían que recopilara información sobre el lugar y los pueblerinos, a que se dedicaban, en qué creían... Decidí hacerlo, más allá de sus obscuras intenciones.
Kiara: Hola, me llamo Romina, las varitas mágicas de Harry Potter estan a $2,50 y los Mapas del Merodeador $1,50
Los mercantes eran raros. Se ve que los objetos que me ofrecía serían muy útiles para moverme en sus tierras.
Yo: Dame 2 ranas de chocolate
Una vez pasada la complicada pero gratificante entrada al lugar, me llevaron a una especie de peaje.
Kiara: Sentate aca, te hago unas preguntas y te decimos de que casa de Hogwarts perteneces.
Su sonrisa de diablo me hizo deducir que seguramente, si no respondía correctamente su extraño formulario de las tierras medias, sería decapitado.
Kiara: ¿Que es lo que menos soportas?
1- La estupidez, la ignorancia, la inmadurez.
2- La ignorancia, la mente cerrada, la corrupción.
3- La infidelidad, la hipocresia, la holgazanería
Yo: (deduciendo las cosas aceptadas en estas peculiares civilizaciones) La magia oscura esta prohibida..
Kiara: ...?
Personalidad favorita:
1-Bill Gates
2- William Shakespeare
3- Madre Teresa De Calcuta
Yo: Para asesinar ogros se les debe cortar sobre la zona lumbar de la columna vertebral
Kiara: ...
Sos un pajero, sos de Hufflepuff.
Después de tan sorprendente demostración de conocimiento, avanze hacia un sector menos refinado, de posibles guerreros. Todos preparados para la batalla, tomaban un brebaje extraño, que seguro les daría mayor fuerza.
.
Güilligan: Che pasame más uvita
Mastreus: Callate Tomás, les cagas la fantasía a todos los pendejos
Mi pregunta hacia ellos no habría de ser otra más que:
-¿Que tomás?
En un lapso de 0,5 segundos, Protopsky se me acercó, me pateó la pierna derecha, derribandome al piso, se puso al lado mío y me grito:
-FANTA!!!
Totalmente confundido, interpreté que para recaudar la información no debía hacer contacto con los pueblerinos, asi que con un gesto de disculpas, seguí recopilando.
Me acerqué al herrero del lugar, el cual parecía estar tradeando armas
Kolbuster: Hola flaco, las grandes $500 y las chicas $350, toca nomás
El herrero parecía ser bueno, pero no poseía yo las esmeraldas que me requería.

Al cabo de un tiempo Langunberto me agarró del brazo y me llevó, jundo con Protopsky al campo de batalla. Me equiparon con un arco y flechas, y empezamos a disparar.
-Protopsky: Papa que mierda haces!? le tenes que disparar a los blancos, no a la gente, pelotudo!
Comprendí que por fin estaba dandole algo de orgullo a mis raptores, asi que seguí disparando con fuerza hacia los enemigos.
No paso mucho tiempo hasta que el general de batalla me sacó mis armas y me mandó fuera del campo...

Langunberto: ¿Que concha te pasa, Papa? Estan llevando a la vieja al hospital!
En mi cara una sonrisa se dibujó. Tal vez, con mi buen comportamiento, me dejen en libertad.
Langunberto: Kuny vamonos a la mierda, ya nos miran todos mal... Encima la mitad estan armados... Agarralo al pajero este y vamos a tomar el bondi. Nunca más con este pelotudo, eh!
Y asi concluyó mi fantástica visita al mundo medieval y fantástico, un mundo al que jamás podre regresar...